Mostrando entradas con la etiqueta ELIZABETH CAZESSÙS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ELIZABETH CAZESSÙS. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de marzo de 2012

124















Denisse Sánchez Erosa




LA POESÍA, ¿TERRITORIO DE LO FEMENINO?

ÓSCAR WONG


La historia demuestra que la presencia femenina es capital. Madre de familia, hija, Musa o Creadora, la mujer es el centro del mundo. Su presencia e importancia data desde el Paleolítico, con las sociedades tribales que adoraban a una Diosa Madre y cuyas sacerdotisas eran, obviamente, mujeres. Los orígenes de la humanidad, según Johan Jacob Bachofen (1815-1887) no se explican sin El derecho materno, signo y supremacía de la mujer, aunque posteriormente los críticos manejaron el término matriarcado. El autor parte de dos principios: el femenino (representado por Isis) y el masculino (cuya manifestación es Osiris) y dos tipos de maternidad: el heterismo de Afrodita, con hijos “sembrados al azar”, puesto que aún no existe la monogamia y, previamente, los ritos de fecundidad dedicados a la Diosa Madre. En la Edad Media, por ejemplo, hubo reinas que modificaron su entorno, figuras femeninas que, en un momento dado, han servido de modelo, como Eleanor de Aquitania (madre de Ricardo Corazón de León y de María de Aragón), quien incluso modificó el tablero de ajedrez, con la reina moviéndose para todos lados (y retirando al par de reyes originales); es sabido que también hubo juglaresas relevantes. Guillaume de Poiter, el primer trovador, indicaba: “La mujer que inspira amor, es una diosa, y merece culto como tal”. Y Robert Graves, en La diosa blanca, precisa: el hombre le sirve a la mujer y el poeta a la Musa. Durante el renacimiento, las beguinas iniciaron movimientos feministas de importancia, generando casas de asistencia donde se enseñaban diversos oficios a las mujeres y asumiendo funciones de teólogos, frente al escándalo de los religiosos varones. Es importante destacar que –según la Dra. Jean Franco– el desarrollo del discurso de la Iglesia judeocristiana, adaptado por los liberales en México –la mujer escolarizada para ser modelo de virtud y madre ejemplar, no precisamente para independizarse– se modifica aparentemente en el discurso de Estado como expresión de poder. En los 60, nuevas instituciones compiten con la nación y la religión por el poder interpretativo. Los medios de comunicación subvierten en algunas instancias los ideales nacionales, con aspectos emancipatorio, como se observó durante 1968, con el movimiento estudiantil. La evolución de México debe observarse a partir de las transiciones violentas del Imperio Azteca hasta la Nueva España (1510-siglo XVII), desde la Época Colonial hasta el México Emancipado de la Corona Española (siglo XVIII-siglo XIX) hasta el México Independiente, y del México Insurrecto (1812-1910), así como desde el México Revolucionario “Mesiánico”, hasta la modernización (1910-1999), siempre con la presencia de la mujer, comenzando con Leona Vicario y la Corregidora doña Josefa Ortiz de Domínguez hasta Frida Kahlo, Ángeles Mastretta y nuestra Rosario Castellanos, por ejemplo (Cf. Jean Franco, Las conspiradoras. La representación de la mujer en México, 1994). Desde siempre el signo y la supremacía es la mujer: como madre, como el cáliz que genera vida y la resguarda. Seguramente por eso los poetas se han ocupado de la Musa, el eterno principio femenino que es representado por la Mujer, en todas sus advocaciones lunares: la Luna en cuarto creciente, representada por la niña, la doncella; la Luna llena o Nueva de primavera (la mujer hecha y derecha) y la Luna en cuarto menguante, cuya representación es la anciana sabia, la mujer enferma y la muerte. Jaime Sabines el poeta mayor de Chiapas, es un trovador, un juglar del amor, un eterno enamorado de la mujer: En el monte, extendida/ sobre la yerba,/ si buscamos bien:/ una mujer. Sin embargo, con una inteligencia insuperable, incluso en el ámbito de las letras mexicanas, Rosario Castellanos abordó todos los géneros literarios y no desestimó la cátedra ni el periodismo para dar cauce a su preocupación fundamental: oficiar en el altar del conocimiento. Es un modelo a seguir. Como poeta, desde Apuntes para una declaración de fe (1948) hasta la compilación de su obra Poesía no eres tú (1972) supo enfrentar su vocación con entereza, superando la confesión personal, las particularidades intimistas. Por supuesto que tuvo conciencia de su mestizaje, de la raigambre cultural de una raza vencida, con la consiguiente madurez y profundidad de sus poemas. El desamparo, la pérdida del amor, también potencializan a sus poemas, dándole una gravedad característica. Pero es en su poema Lamentación de Dido cuando su voz se constituye en un flagelo reflexivo que adquiere el rango de oráculo. A través de sus versículos, esta sacerdotisa de la Palabra oficia su ritual. Persiste la fuerza dramática, la liturgia, a través de heptasílabos y alejandrinos. La angustia y la zozobra vitalizan esta revelación álmica, sagrada. Muchas veces la sabiduría es intuitiva porque la poesía habla a la imaginación. La palabra se impone en todo su espesor, prevalece con todas sus asociaciones y despoja a las cosas, al mundo, de su silencio. La palabra también es mutismo, soledad sonora, como diría el santo poeta. Por eso se invoca al universo a través de esta función resonante, significativa. La maestra Dolores Castro (Aguascalientes, 1923) es de este linaje, por eso su voz busca completar el espacio, llenando vacíos reveladores, profundos. Así, su obra poética asume la condición de espacio privilegiado, porque finalmente este acto prevalece. La sencillez con que va enhebrando sus palabras permite vislumbrar el asombro que emerge en cada línea escrita. Sus recursos estilísticos son precisos, adecuados. Ninguna línea está de más. Lo cotidiano, la proximidad del habla se presenta de manera fresca, distante de los elementos retóricos. Hay una predisposición por la naturalidad del canto: la sobriedad de su expresión. Y eso vuelve más intensa su propuesta estética. Persiste un estremecimiento deslizándose subrepticiamente en la cadena lingüística que enarbola la maestra Castro. El silencio, por otra parte, expresa más que la misma palabra, constituye un valor sonoro. El silencio determina el horizonte semántico, lo amplifica, como ocurre en las pausas, las cesuras y, sobre todo, en los encabalgamientos. El silencio provoca una imagen sonora, que contiene un valor de sentido y, por lo mismo, de significado. Rigor y contención, mesura y equilibrio podrían ser los términos que permiten un primer acercamiento a esta obra lírica. Y su expresión sencilla, pese a que la belleza del texto descansa en la forma. Desde El corazón transfigurado (1949) hasta Oleajes (2003) hay 56 años de trabajo sostenido y 80 años de existencia. En ¿Qué es lo vivido? (Toluca, Edoméx., 1989), un libro que recoge gran parte de su obra, por ejemplo, hay evocación, ocres fulgores, la mirada suave posándose en el crepitar del cosmos. Todo parte de la vivencia, de esa fuente decisiva que debe normar la creación artística. Instaurar la verdad, desde tiempos de Heidegger, determina diversas formas de contemplar, pero una contemplación que toca la ofrenda, la fundación y el comienzo. Es decir, niveles de intuición y de sabiduría que van más allá de la aplicación de la técnica. La vida, la experiencia sensible se impone, por eso la autora sabe lo que dura la infancia, de ahí su expresión decisiva: un sacudir de gotas irisadas/ entre las pardas plumas (p. 31). En otro poemario rescatado, La tierra está sonando (1959), hay tranquilidad, armonía, amor a la vida: “En espera, tendida como yerba/ que apresura su flor en la sequía,/ oigo el viento quebrado,/el espiral, la seña” (p.35). Soles (1977) es una profunda observación de la realidad circundante, conciliando las manifestaciones sensibles que descubren el orden del cosmos; mesura, sapiencia, equilibrio entre el pensamiento y el sentimiento prevalecen en sus versos; por eso la autora asegura: “...el guijarro que tira la muerte/ se vuelve fondo” (p.68). En el tomo que le da título a esta primera recopilación lírica de la maestra Castro, la forma gris de la ceniza asume su condición y convicción; los fantasmas tosen con suavidad para no desvanecerse (p. 93) y la poesía se sumergen en un orden simultáneo, en una densidad casi onírica. En cambio No es el amor el vuelo, otra recopilación de su obra (CNCA, Lecturas mexicanas, Tercera serie, No., 55, Méx., 1992, 131 pp., con prólogo y selección de Manuel Andrade), Dolores Castro ofrece las diversas vertientes que la realidad ofrece a la visión del poeta; la sobriedad y el rigor para adecuar su verso como una instancia rítmica prevalecen como una constante estilística; así el mundo existe por su sonido, representación y significación que le confiere la tarea de la poeta.




KARLA CABALLERO

Tiré

de tu camisa.

miré

en tu abismo

muda

perpleja

insomne

escuché

los desafueros

Toqué

el alba y

la noche

danza

visceral

locura

corazón

enojo y

furia

Me até

a tu cuerpo,

cardiaca

demencial

herida

sangrando

apuñalada

casi

muerta

vomité tu nombre.


PIEDRA DEL OLVIDO

ELIZABETH CAZESSÚS


¿Qué signos hay que rescatar de la piedra en el olvido? ¿Cómo se conjuga la cal y la arena con esa mezcla de vientos que se arremolinan en su piel azul? ¿Cuántos ecos marinos entre sus poros? De las señas de su derrumbe sólo me quedan las catástrofes venideras, la ceniza de sus fantasmas. Vuelvo a la piedra y su silencio se masifica hasta volcarse Como una mujer desnuda que se aparta del mundo. Todo y nada me dicen sus remolinos de lava De ese tiempo desaforado y ahora en tregua. De sus escaldadas ruinas se asoma una máscara que se calcifica como un palimsesto indescifrable




miércoles, 5 de enero de 2011

Grietas 30


Un pasquín del Grupo
La Resistencia 2012
Número 30 / 29 Dic 2010
En la edición: Denisse Sánchez Erosa . Bárbara
López León . Argentina Casanova . Ileana
Garma . Mario Pineda . Adán Echeverría
Dirección: Jorge Manzanilla
















¿ESTAFA EDITORIAL O SIMULACIÒN POÈTICA?
ELIZABETH CAZESSÙS



En el mundo de los simuladores literarios, la poesía ha pasado a ser un trofeo de caza. Me refiero a Caza de Poesía  MORALDALSUR, una editorial independiente fundada el 21 de marzo de 2003, dirigida por la poeta colombiana Antonieta Villamil junto con Mark Lipman.
Según la página del blog de esta editorial, aparecía mi nombre en una lista de los autores premiados,  como si Yo (Elizabeth Cazessús) ya hubiera recibido la publicación como premio, pero a la fecha han pasado 18 meses sin la publicación de mi libro y he confirmado que el certamen es una farsa. La editora Antonieta Villamil, al saber de la publicación de este artículo (en redes sociales como en correos),  borró mi nombre del listado que tenía en su blog, pero tengo pruebas que confirman precisamente el hecho denunciado.
Dicha evidencia ha sido tomada de la pantalla de la página del blog, Caza de Poesía, del antes y después de que la editora decidiera quitar mi nombre de la lista de Libros Publicados.
Antes de escribir mi articulo yo me preguntaba si los demás autores que han sido “premiados” estaban en mi misma condición, quiénes habían recibido el premio  y quiénes, siguen siendo usados para darle sustento a una editorial que proyecta los vicios típicos de la descomposición social en la que vivimos profesionistas y artistas: falta de formalidad, abuso de confianza, uso de autores reconocidos para proveerse de prestigio y conseguir fondos institucionales: un
modus operandi para su autopromoción.
A la fecha esta "caza editora" ya anunció en su blog tres publicaciones más de autores muy reconocidos: la ganadora del premio 2010, Karla Badillo Coronado, y la traducción del libro "Belongings" del poeta/activista Jack Hirschman; ambos residentes de San Francisco; así como la ANTOLOGÍA: REVOLUTIONARY POETS BRIGADE - BRIGADA DE POETAS REVOLUCIONARIOS.
De la poeta Karla Badillo Coronado, confirmé mediante correspondencia electrónica que su situación es similar a la mía, lo mismo para la poeta mexicana Estrella del Valle. No obstante Estrella del Valle ha optado por permanecer y sostenerse en esta contradicción, al afirmar que ella nunca envío su libro, pero a diferencia de Karla Badillo que ha aceptado verse estafada, con promesas incumplidas, largos silencios y sin respeto de convocatoria; Estrella del Valle
optó por negar el hecho contundente de su premiación.
En mi caso, el premio me fue dado a conocer públicamente a partir del 25 de junio del 2009, día en que  presentaba mi libro "Razones de la Dama Infiel", en el Centro Cultural Tijuana. Como parte de los invitados, la representación  de Caza de Poesía, Moradalsur, Antonieta Villamil y Mark Lipman, me otorgaron en nombre del jurado, el premio convocado por dicha editorial. Antes de iniciar milectura, Antonieta Villamil y Mark Lipman, me pidieron permiso para anunciarel fallo a mi favor.  Acto que impresionó al público; periodistas, amigos, editor,
libreros y familiares. Ante mi sorpresa, mi público fue "secuestrado", ¿por qué? A la fecha me siguen preguntando, ¿qué pasó con tu premio de Los Ángeles?
Como dato curioso, el premio se anunció dos meses después de su fecha oficial, ya que el inciso 4 de la convocatoria del premio declara que: "El premio se anuncia el 21 de Marzo: DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA". Así como, "Los libros publicados se entregan al siguiente año de anunciado el premio y puede declararse desierto".
¿Qué pensará usted lector al verme atrapada en esta estafa?  Yo me pregunto ¿cómo agarrar "la sartén por el mango" y salirme de esta simulación editorial sin quedar como una incauta?  ¿Cómo es posible que una poeta-editora reconocida internacionalmente (Premio Gastón Baquero, 2001, Madrid, España), sostenga un proyecto editorial haciendo cautivos a autores reconocidos para su propio beneficio de autopromoción, sin responder a los compromisos creados por un certamen de esta naturaleza?
¿Dónde queda la poesía y la voz de  Antonieta Villamil, quien con el abuso de la palabra, de una forma tan desfachatada, típica de un estafador de poca monta,  siga postergando la publicación de un  libro que anunció ganador ante un público respetuoso de la poesía, periodistas y familiares? ¿Cómo estos editores se autonombran "poetas revolucionarios", si la lealtad y la fraternidad, -valores fundamentales de la revolución-, no son llevados a la práctica ni dentro de su oficio y un trabajo honesto?
¿O será que todo es una simulación de marketing-editorial, que se diversifica con eventos y otras convocatorias?
El 10 de marzo del 2010; aparece el cartel de "Poets Against War", un evento que convoca a poetas del Sur de California. Y cito el mensaje del 15 de marzo del 2010, en el que pospone mi libro otra vez, porque la "guerra" se atraviesa: "Todo ha ocurrido muy rápido y no vamos a desaprovechar el momento. El tema ya sabes es POETAS CONTRA LA GUERRA en cualquiera de sus variadas formas y lo que queda abierto a las posibilidades por la paz, la libertad, la vida del planeta en condiciones justas..."  http://cazadepoesia.blogspot.com/2010_03_01_archive.html
Villamil hace alarde de un "pragmatismo político", en el que "los fines justifican los medios"; así, la poeta se excusa con "la guerra" para postergar su compromiso editorial. Y de la misma forma oportunista con que secuestra públicos cautivos, aprovecha guerras, eventos culturales, encuentros internacionales y temas candentes, finalmente, justifica la estafa editorial para su auto promoción. 
¿Quién puede creer sus objetivos políticos, después de que una se ve como víctima defraudada? ¿Cuál es el compromiso real de los editores/poetas de esta "caza editorial"? ¿Con la guerra o con su programa, y poetas a los que dice promover, según la convocatoria "para realizar una labor de difusión de la poesía escrita en español en los Estados Unidos"? ¿Acaso en esta editorial pesa más el activismo que su razón de ser? ¿Qué tipo de activismo se puede esperar, y dónde queda su compromiso editorial, si no asume la responsabilidad y respeto a los individuos /creadores que han confiado en su convocatoria entregando obra
poética? 
Los editores no dudan en descartar sus compromisos profesionales, por los ideológicos. Aclaro, no estoy en contra del activismo, sino del desorden oculto de esta editorial que no toma en serio su compromiso, ni su proyecto con la comunidad a la que convoca. Por eso denuncio este atropello, para liberarme en salud, y retiro públicamente mi obra de esa casa editora. Pues todo parece que Caza Poesía se ha contagiado de los mismos virus que pretende combatir: la estafa, la demagogia y  la manipulación del nuevo orden global.
Necesario es aclarar que debido a la informalidad con la que se ha conducido la editora, Antonieta Villamil, me he visto obligada a publicar información proveniente de correos personales, lo hago para sustentar mis argumentos y sumarlo a las evidencias sobre el blog de Caza Poesía y su convocatoria. En todo caso, querido lector, saque sus conclusiones.





LA NOTAS ROJA
HÈCTOR CETINA MORALES 





En un día feliz éstas son las mañanitas de un día con un sape que se volvió sope para los trogloditas de la violencia... como si en un plácido domingo las notas musi cales estuviesen sonando como sirena desafinada y pellizcada: fue horrible, fue horrible Pero si esa cabeza de tolteca, del pepito que no era nativo de tepito no hubiese estallado ni encallado como una boya sobre el mar muerto, ni el control machete hubiese caído sobre el cuello de cisne y sobre el cuerpo del delito -quizás, quizás, quizás- esta guerra de las galaxias, similares y conexos y con nexos con el narcotráfico de esta ciudad de Dios de tin marín de do pin gue o yo no fui fue teté pégale pégale que ella fue, no hubiese ni llegado a la segunda parte a pesar de que digan que
las segundas partes nunca son buenas. 
Pepe pecas pica papas siempre fue de lo más tranquilo, diasepanes redondos se veían en sus profundos ojos color esmeralda perdida, lo más que cargaba en sus bolsas según su padre nuestro era su mejoralito con aspirina Y su modus vivendi de infonavit era casi la de un ermitaño, tacaño, solo hacía del caño por lo que nunca estuvo envuelto en ningún show de big brother ni mucho menos fue un académico, era más bien como un burro de planchar, por aquello de sus calenturas de más de 40 grados, era de los que más pelón pelo rico le hacían al sex in the city.
Si el memorama no me falla, tal cual falluca propia del 29 de febrero del 2001, odisea del espacio de una dimensión desconocida, el cartel de la estrella de la muerte apuntó al mariachi de pepe pecas con una velvet revolver según cita los expedientes secretos X en su temporada final. El incidente no fue accidente, una bala marca acme rompió su piñata que bañó con su colación a los santos peregrinos incluído a una servilleta, el orgulloso hijo del santo. así lo dictaminó el buen juez que por su casa empieza.
El leimotiv había sido clarooscuro, la nota roja teniendo de soplón a la alarma decía que era un ajuste de cuentas bancarias con un ratón miguelito de cuello blanco, pero yo tenía mi propia teoría literaria de que había sido Nikita por un lío con sus faldas y su amiga mafalda. La verdad era oculta en un cofre de la isla del tesoro, nadie supo, nadie sabe, yo solo se que no se nada y que el platón lleno de zucaritas que estaba comiendo en la cocina de mí tía chepina al momento del crimen perfecto se llenó de su carita y de la sangre de su sangre y la sangre de mi sangre, por que hoy el occiso y muerto viviente de mis memorias en el convento de este cuento era mi carnal, el buen Marcelo.
Calaveras y diablitos en el presente, el hoy, hoy, hoy de los 5 minutos del pasado sexenio se fue como un zorro que ya no tiene máscara ni vuela como un enmascarado de plata ante las momias... y el presente es lo único que tenemos: La nota roja se ha vuelto como un farolito rojo en la esquina de mi casa que es tu casa, era y érase una vez como un cuento de vaqueros y una prostituta astuta que asusta pero que gusta respectivamente con valor nomás de un peso... DE PESO, gritaba el voceador que pagaba con la misma moneda a contra esquina.