Florentino Fuentes
GRIETAS Y SUS 100
JORGE MANZANILLA
El equipo de Esta humanidad tan llena de Grietas agradece a todos los colaboradores que la han hecho cruzar la barrera de los 100 números, cada miércoles. Llegamos al último semestre de este proyecto y con enjundia seguiremos haciendo del panfleto, arte. Ya vienen las fatídicas elecciones de nuestro mutilado México y la mejor parte de Grietas está por venir. Hasta ahora llevamos más de 12 artistas visuales, 250 colaboradores del país y el extranjero. Necesario es recalcar que Grietas no es un proyecto exclusivo para escritores, no somos de izquierda, ni de derecha, no nos representa una playera política, ni odiamos al América como al aguacate. Y por supuesto, no pertenecemos a alguna religión en particular, somos hijos de la tolerancia y del desmadre; no somos anarquistas ni ateos, sino todo lo contrario como diría el célebre político de cuyo nombre tenemos que prescindir por asco.
Somos voces reunidas con distintas ideas y formas de expresión que nos manifestamos con la mejor arma que pueda existir: la palabra (en el principio fue...). Ser parte de "Grietas" es prevalecer entre el enjambre de prosas, poemas e imágenes, así navegamos en las redes sociales. Agradezco a mis compañeros por dejarme encabezar este proyecto, del que no dejo de aprender. Confieso que he recibido amenazas en Guerrero por llevar la bandera del descontento mexicano y, ante el miedo personal de lo que pueda pasar a mi familia o a mi persona, me da
gusto que esos mequetrefes de alguna u otra forma se van enterando de lo que todos ustedes (colaboradores) han gritado en nuestra páginas. Nuestra línea editorial como ya muchos saben es en poesía una cuartilla y en prosa máximo dos. Sigan colaborando y envíen su texto a: palabrasgrietas@yahoo.com.mx del mismo modo visiten la versión electrónica de Grietas en: grietasmx.blogspot.com.
Gracias a todos por ser parte de Esta humanidad tan llena de GRIETAS.
MINIFICCIONES DAÑADAS
FERNANDO REYES
Les dije que yo no era lo que habían planeado. Les dije que no esperaran tanto de mí. Les dije que no era el padre perfecto. Les dije que yo también tenía debilidades. Les dije que no me presionaran. Les dije que explotaría tarde o temprano. Les dije que no me dejaran solo. Les dije no que me incendiaran de coraje. Les dije que no pagaran el recibo del gas. Les dije que no me dejaran cerca ningún encendedor. Les dije que me perdonaran.
Y salí corriendo.
*
El verde del parque se pintaba de negro. Apareció furtivo el hombre.
Se plantó ante ella. Se abrió la gabardina. Y le enseñó su poema.
*
"¿Quién cometió el crimen?", preguntó Truman Capote. "¿Cuál crimen?",
se cuestionó Kafka angustiado. "Hay varios sospechosos", aseveró
Conan Doyle con la jactancia de un Sir. "Hay que comprobarlo primero",
advirtió Chesterton con sabia humildad. Dostoievski solamente callaba,
con las manos sudando.
De repente, todos voltearon y escucharon la voz de Carroll que salía a través del espejo: "El sospechoso confesó. El juicio ya está hecho, sólo que hasta mañana se cometerá el crimen."
*
Uno, dos, tres, cuatro… y antes de que llegara la bruja con su manzana envenenada; papilomas y espiroquetas ya habían terminado con la princesa.
*
Litros y litros de los más finos champuses y acondicionadores llenaban el carrito de compras de Rapunzel. El príncipe, mientras sacaba la tarjeta de crédito, sólo envidiaba las tijeras de Dalila.
ALGUIEN TIENE QUE LIMPIAR
LUPITA CALVO
Como si terminara una fiesta
ahora tengo que limpiar
Qué más queda
el profundo silencio
un sorbo de café
y limpiar
Levantar la basura que dejaste
la mugre de tus zapatos
el olor que duele en mi almohada
tu voz echa humo en las paredes
Como si terminara una guerra
guerra de amantes
derrotada me levanto
los días próximos
de tu partida.
Alguien tiene que limpiar
la sangre de los soldados
y los caballos que galopaban
sobre tu piel
y la mía
Alguien los tiene que volver a matar
Como si terminara una historia que contar
sin aliento
en medio del desastre
despego las rodillas del suelo
un sorbo más al café
alguien tiene que limpiar
y aquí no ha pasado nada
ni fiesta
ni guerra
ni historia
ni nada
EL AZAR DE LOS TRENES
ZITA NORIEGA
Veo a través de lo negro de los años,
me duele dar un paso a través del olvido
hacia las dentaduras del abismo,
hundiéndome en las vegetaciones inconcebibles
de una olvidada sala decaída.
Una pequeña página de cuarzo,
un racimo de tréboles amargos,
una palma con flores negras
se pudren en el tiempo…
Siento morir hojas hacia adentro,
ceniza llena de apagadas almas,
muertas palomas neutrales,
el áspero vino.
Tu silenciosa multitud,
tu inmovilidad desamparada
con pies pesados de roja fatiga.
Lo que mi corazón pálido no puede abarcar.
El tren nocturno toca violentamente estaciones
candados a quebrar con la ira
de tu pesado y silencioso corazón.
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