viernes, 25 de febrero de 2011

Grietas 49


Un pasquín del Grupo
La Resistencia 2012
Número 49 / 23 Feb 2011
En la edición: Denisse Sánchez Erosa . Bárbara
López León . Argentina Casanova . Ileana
Garma . Mario Pineda . Adán Echeverría


Dirección: Jorge Manzanilla
palabrasgrietas@yahoo.com.mx


Ligia Chan Brito



POESÍA Y MUJER

ANA PATRICIA MOYA


La literatura no es machista: el mundo de la literatura, sí. Bien sabe que su historia ha sido escrita por ambos sexos, pero la visión masculina predominante distorsiona la realidad y coloca a la mujer en un segundo plano. Ya desde nuestros primeros años en centros educativos nos muestran épocas, estilos y escritores, y referencias tímidas a algunas escritoras notables.
En lo
personal, sumando mis años de colegio e instituto, habré recibido conocimiento anecdótico de treinta mujeres destacables y habré estudiado profundamente a ocho. ¿Exageración? Ninguna: los libros de texto son testigos de un aprendizaje forzoso de literatos. Y menos mal que mi curiosidad natural me empujó a investigar, por mi cuenta, otras mujeres que pasaban desapercibidas en mis apuntes pero de gran peso en la evolución de esa literatura del pasado.
Centrándonos en lo contemporáneo, mi perspectiva sigue siendo pesimista: es innegable que, en la actualidad, a pesar de los múltiples esfuerzos por ofrecer una merecida oportunidad a la literatura femenina (casos de editoriales independientes que dan voz a la poesía de jóvenes féminas, otras que se especializan en publicar colecciones con títulos de mujeres, o el significativo desarrollo de proyectos antológicos con únicas protagonistas), seguimos estancados. Yo, en los catálogos editoriales, sigo observando la evidencia muchos escritores, pocas escritoras. Ser mujer en el mundo de la literatura no es un privilegio: es una carga, y es triste que en pleno siglo XXI nada haya cambiado. Las circunstancias adversas que experimentamos tan sólo por nacer mujeres se complican en la cultura actual del poder de la imagen y la excesiva valoración del objeto: la mujer "perfecta" como reclamo. Un autor joven puede mostrarse desaliñado, da igual que lleve días sin afeitarse o se vista con lo primero que encuentre en su armario; la autora joven tiene que estar formalmente presentable - continuación de la idea de "mujer florero" - y si la genética le ha dotado de belleza y delgadez, mucho mejor. La poesía pasa a convertirse no sólo en producto u objeto - tarea esencial del marketing -, sino también pura apariencia: se valora lo externo, como reclamo para atraer, y para que negarlo, a lo editores, y lo interno, la esencia de la poesía, queda en un segundo plano. Se puede justificar en un panorama donde la poesía está maltrecha y han de existir estrategias para acercar a lectores, para que haya una subsistencia por parte de las empresas editoriales sean grandes, medianas e incluso algunas pequeñas (la poesía no vende, la cultura siempre está en el último lugar). La mujer poeta madura es respetada: tendrán que pasar años para que una mujer normal - de constitución, de edad - tenga el reconocimiento merecido. Con estas palabras no pretendo desacreditar a las poetisas que, aparte de escribir bien, son atractivas, porque las virtudes hay que reconocerlas siempre: lo que quiero asegurar es que éstas lo tienen un poco más fácil en el mundillo. Sí, he dicho mundillo de la literatura, que no literatura: hay que vender mercancías con páginas, y sin duda, la chica que escribe poesía, es joven y hermosa tiene más posibilidades de "triunfar" (esto es engañoso, para explicarme mejor: para que le hagan un poco de caso dentro de este sector editorial) de cara al público. La literatura es otra cosa: se aleja de conceptos económicos y materiales, de la imagen superficial, de lo que le sobra a la poesía, que es la vanidad y la ambición. El banal mundillo de la literatura en manos de unos pocos presume de su inteligencia: para tener poder, hay que ser mediático (en especial, periódicos de gran tirada, o la televisión, gran reina del hogar y espejo de realidades distorsionadas) y eso conlleva a difusión inmediata (lo propio de la cultura de masas impuesta por esta sociedad). Una mujer joven y poeta, con el apoyo de todos estos mecanismos, tiene todas las cartas a su favor, y mucho más si está cercana al círculo de los miembros de una elite sociocultural; con independencia de la calidad literaria de la fémina en cuestión, me parece un poco denigrante que se explote algo que no tiene relación alguna con la poesía, porque la poesía no es una pasarela de modelos. Es un concepto demasiado profundo y abstracto como para reducirlo a vulgares poses con prendas de marca o muchos libros premiados y publicados o ser una mujer que corresponde al raquítico canon de belleza actual. No pretendo ofender a nadie, reitero: sólo reflexiono acerca de los peculiares caprichos de una poesía que es de todo menos poesía.





POSTRADO


PEDRO JAIME DE ISLA MARTÍNEZ


El piso está siempre frío y el lugar oscuro. Apenas si escucho sus voces afuera. Están regateando por mí, como lo hicieron la primera vez junto a una seca noria hace más de sesenta años.
El dolor de mi espalda se mantiene incólume, avanza como un viejo escarabajo, a veces enterrado en la arena escondiendo sus movimientos, a veces dejando marcas ténues que guiarán a la serpiente hasta encontrarme.
Mis hermanos se volvieron esos escarabajos, todos más viejos que yo. La serpiente, mi serpiente, es la muerte.
A ratos alguno de los escarabajos entra, permanece junto a la puerta, se recuesta en un cómodo sillín que hace años usé con suntuosidad y sale a dar instrucciones que nunca dí.
Desde el sepelio de mi viejo es así; intuyeron las represalias que caerían sobre ellos, buscaron evitarlas, y a partir de ese día estoy postrado en esta tienda esperando la visita de la serpiente.
En realidad sí planeaba vengarme. Tras la muerte de nuestro padre ansié regresar a estas tierras para hacerlos pagar, aunque fuese tarde, todos mis sufrimientos como esclavo y preso, pero ellos desconfiaron de mis palabras.
De alguna forma intuyeron la verdad; se me adelantaron y su veneno me postró en este lecho hace casi veinte años.
Benjamín, quien pudo deshacer sus planes, es demasiado cobarde, como Efraín o Manasés. Rubén, en cambio, siempre tuvo un alma vieja y no podía esperar ningún gesto de autoridad de su boca o sus manos.
Faraón lo desconoce, pero mis hermanos hacen negocios usurpando mi palabra y sus órdenes.
Su codicia es tanta que, cuando yo falte, los egipcios nos expulsarán de estas tierras, a donde llegué a cambio de veinte piezas de plata.
Eso lo soñé, como tantas cosas que al final sucedieron, aunque nunca se los diré jamás.




TRAINSPOTTING VERSUS FUTURAMA

JOSÉ MANUEL VARA


Los estertores agonizantes de un fin de milenio patético
son retransmitidos vía cable a millones de humanos ciegos,
son tiempos benignos para charlatanes de feria,
sectarios, echadores de cartas, chamanes de saldo
y profetas de cartón-piedra.
Los viejos mitos reviven y en las iglesias
vuelven a repicar las campanas con renovada insistencia.
Se hacen procesiones multitudinarias
donde la gente se autolesiona la espalda por amor a dios...
...han hecho su promesa.


La televisión está enferma: propaga un cáncer catódico
para cientos de miles de mutantes alienados,
descerebrados,
adictos a las drogas de diseño, al estrés y a las compras a crédito.

Hemos hipotecado el alma
al demonio del consumismo,
y aún hay quien se dedica a descifrar cabalísticamente
la cifra que identifica al Anticristo...
...un viejo borracho lo gritaba con desesperación en un bar:
¡no lo véis... lo tenéis delante, Satanás es el puto dinero,
el puto y jodido dinero!

(de pronto se produce el zapping)

Ella mira a su amante que manipula distraídamente
el mando a distancia...
...en el fondo sabe que el Amor acaba de morir.



Esta es una publicación de la Catarsis Literaria El Drenaje.
Si algo aparece publicado acá, seguro es que coincidimos en ideas.

Grietas 48


Un pasquín del Grupo
La Resistencia 2012
Número 48 / 23 Feb 2011
En la edición: Denisse Sánchez Erosa . Bárbara
López León . Argentina Casanova . Ileana
Garma . Mario Pineda . Adán Echeverría


Dirección: Jorge Manzanilla
palabrasgrietas@yahoo.com.mx




Ligia Chan Brito



LAS GRIETAS DEL MIÉRCOLES

JORGE MANZANILLA



Gracias a todos los colaboradores y lectores, el pasquín ya se acerca el ejemplar número 50. Puntualmente todos los miércoles a través del "feisbuk" y otras redes sociales, pero sobre todo, con la ayuda del Blog y los PDF. Agrietamos a todos aquellos que quieren dar un punto de vista sobre los debates efímeros del día a día. Grietas hace esas memorias para toda esa gente que necesita gritar, sacar desde la víscera, su postura sobre cualquier tema. Basta un poema o una prosa para efectuarlo en un pasquín de únicamente cuatro páginas.
Notablemente ha habido miércoles que se publican dos, tres o incluso hasta cuatro ejemplares en una sola edición, esto es porque hay temáticas con vigencia de una semana. Pero eso no es problema para el comité editorial de Grietas, de lo contrario, demostramos nuestro agradecimiento dándole divulgación por todos nuestros medios posibles y si tenemos que sacar más ejemplares en un sólo día, sin duda lo haremos.
El pasquín literario Grietas, como ya muchos saben, está a condenado a morir el miércoles después de las elecciones del 2012. Antes de que llegue esta fecha, los poetas, narradores y todos aquellos que de alguna u otra forma quieran ser partícipes, manden su trabajo (prosa: hasta dos cuartillas; poemas: una cuartilla) vía mail a: palabrasgrietas@yahoo.com.mx
El comité editorial evaluará los textos recibidos partiendo de un principio básico, que estén bien escritos, y de ahí se hará la selección para luego publicarlo. Toda literatura es social, dado que es hecha por el hombre, inmerso en la sociedad, de la que se influye y a la que influye. Es entonces que toda manifestación literaria está cargada de una temática social, fruto de la preocupación del artista, algunos más, algunos menos.
Es necesario hacer notar que el pasquín ha sumado nuevos colaboradores visuales, tal es el caso de Ligia Chan Brito y Eli Barreiro que han dado una nueva cara a Grietas, sin embargo la labor que Denisse Sánchez Erosa ha sido el tatuaje para todo el proceso inicial de ésta denuncia que realizamos los creadores desde México para el mundo. Sigan sumando grietas a este México, lean, comenten, compartan y participen. ¡Hagamos del panfleto, arte!




PATIO DE COLEGIO

ANA PATRICIA MOYA




Tengo la sensación de que he regresado a mis años infantiles, porque el mundillo literario es idéntico a un patio de colegio, a rebosar de niños y preadolescentes. Como en la vida misma, en el ámbito se reproducen actitudes y comportamientos, igual que en los críos que comparten horario de recreo en la escuela: tenemos a los "grupitos" de mayores, que imponen su ley caprichosa de prioridades, y los más jovencitos que, con el pretexto de la admiración, se aproximan a estos grandotes, para obtener una serie de ventajas considerables (protección, seguridad); están los que corretean solos, a su puta bola, algunos son valientes y se encaran con los abusones que les roban el bocadillo, aunque saben perfectamente que van a salir perdiendo, y otros, más sumisos, optan por no complicarse la existencia y eluden los conflictos; también tenemos a las criaturitas, amiguitas entre sí, que juegan a la pelota y que desconfían del niño desconocido, el que viene de fuera, y que desea participar -aunque sólo sea una vez-, que rechazan tajantemente al que se ha peleado con tal o cual compi de clase, que humillan al último escogido para seleccionar a los equipos que jugaran el partido, y siempre vigilados por unos profesores que controlan los movimientos de los dóciles e ignorando -al menos en apariencia- a los pocos alborotadores que hay. Sí: seguimos anclados en ese pasado, en lo que respecta a mentalidad. En la madurez, en el "mundo ideal", el artista, para trabajar se rodea de afines para dar y recibir halagos, apoyos y estupendas intenciones, y si alguien se sale de la norma, "expulsado" del círculo; en el mundo real -esto parece una comparativa de la genial película Matrix-, en el currelo, te llevarás bien con algunos compañeros, no soportarás a otros, y menos, al cabrón de tu jefe, pero toca aguantar, porque eso te da un sueldo, y las hipotecas no se pagan solas. Si "el obrero del arte" considera sus actividades como una profesión -con independencia de que obtenga un salario o una serie de satisfacciones personales- que se atenga a las consecuencias, y que no se relacione con tantos semejantes porque, aunque es indudable que posee beneficios significativos -desarrollar una labor con cierta tranquilidad, si bien, en ocasiones, como suele decirse, "la confianza da asco" y el abuso entre amigos es peor- también implica una pérdida de objetividad clara, que puede generar una defensa falsa de ideales (el "todos son iguales" por "sólo unos pocos somos iguales", y posteriormente, escudarse en "somos demasiados").
Soy partidaria del lema "sigue tu propio camino sin joder al ajeno", pero es difícil, e inevitable, el choque de intereses en una competición cuyo número de participantes -"enemigos" o "con éste \ ésta no me llevo \ cae bien y lo desacredito", "desconocidos" o "peligros potenciales para mi ascensión a la fama y a los que ignoro"- aumenta día a día. Y este torneo de luchadores en la que se juega el éxito y el fracaso, se convierte en una regresión a nuestros años más tiernos: que si no te adjunto porque no sé quién eres, porque no sé que vínculos tienes o porque no conoces a tal o cual persona, que si te critico porque no te gusta mi poesía o te has peleado con mi mejor amigo poeta, que si te pateo porque has ganado premios literarios o publicado libros y yo no… en fin. Deprimente. Y triste. Muy triste. Tan mayorcitos y que sigamos con enfrentamientos sin sentido, tanta y tanta envidia dañina… tampoco es cuestión de que todos nos llevemos bien, porque eso es una utopía.
Todos tenemos maneras diferentes de concebir el mundo que nos rodea, pero, al menos, vendría bien más humildad, más respeto y más profesionalidad por parte de todos. Por eso, en algunas ocasiones, me avergüenza un poco la etiqueta de "artista" -en muchos lugares, sinónimo de "bohemio", insulto o etiqueta cargada de sentido peyorativo, y sobre la designación de "poeta", mejor no comentamos; esa palabra, aparte, me inspira mucho respeto- porque, simplemente por tenerla, ya me están "involucrando" en esas pataletas, rabietas y conflictos propios de chavales de patio de colegio, cuando yo, primero, paso de toda esta mierda de egos ofendidos y orgullos de divos "porque-yo-lo-valgo" (el orgullo, gran enemigo que ciega; cuantas veces un poeta critica a otro por no ser "conocido suyo", e incluso sabiendo de sobra que ese otro hace las cosas bien, o es bueno con los versos) y segundo, hace mucho, mucho tiempo, inicié una "revolución" independiente y personal -no creo mucho en las revoluciones colectivas, en las masas de pensamiento idéntico u "homogéneo", ya que, previsiblemente, las mentalidades pueden "cambiar"- en la que yo soy protagonista de mi propio destino. Y lo que hagan los demás, es cosa suya.
¿Qué con que grupo me identifico? Con ninguno. Tengo 28 años. Soy adulta. Y actúo en consecuencia.




POEMÍNIMOS


DANIEL OLIVARES VINIEGRA



REFRÁN I

Aunque
la mona
se vista
de
seda:
¡Changa
su madre...!


REFRÁN II

¿... e Ingenio que nace torcido?




MISÁNTROPO SOCIAL

A mis amigos
los cuento
con los dedos de la V de la victoria...
(Y me sobran dedos.)



EL FAUNO


JEANNE KAREN



Tú pastoreas mi desconsuelo
me acosas cuando estoy rota
por el monte de la tiniebla
Me percibes
vertiendo los líquidos brillantes sobre las aristas de la tierra
cuando es acuchillada por la luna
y un lago de mercurio queda entre los dos
El apetito apesta todo el paisaje
somos un par de desconocidos para el mundo
que han venido a partirse y dejarse entrar
uno en el otro
colmo de perversiones
Cada día
cada instante
me despedazas
para entrar
y venir
con todo tu dolor
para hacerlo crecer dentro
y llamarlo
enorme Nada



Esta es una publicación de la Catarsis Literaria El Drenaje.
Si algo aparece publicado acá, seguro es que coincidimos en ideas






jueves, 24 de febrero de 2011

Grietas 47


Un pasquín del Grupo
La Resistencia 2012
Número 46 / 23 Feb 2011
En la edición: Denisse Sánchez Erosa . Bárbara
López León . Argentina Casanova . Ileana
Garma . Mario Pineda . Adán Echeverría


Dirección: Jorge Manzanilla
palabrasgrietas@yahoo.com.mx




Ligia Chan Brito


EL DIARIOS DE UN GENIO

HÉCTOR CETINA MORALES




Chavita era pintor de brocha gorda, pero siempre quizo dedicarse al dibujo tecnico. Tenía la teoría de los colores de que el léon no es como lo pintan, porque siempre en domingo terminaba por pintar un zorro o su mínimo común múltiple: un gato con botas.
Cuando el corazón se le hacia de melón, pintaba de tripas corazón; era su lado oscuro, como si la fuerza lo acompañara, desde que aquella vez un hombre de negro se le acercó y le dijo: soy tu padre, porque según las malas leguas era hijo de la madre Teresa y de un tal padre Amaro.
Fue un 2 de octubre, ¡por que jamás se olvida!, para Chavita ésta aparición, más allá de la vida, fue como un trhiller, un big bang, su boom latinoamericano y pa pa panamericano, fue su proyecto uno, su reloj blando dando la hora nacional y gritando a los cuadro vientos: ¡es la hora, es la hora, es la hora de jugar!
Hay quién decía que era un genio con su lámpara maravillosa; que iluminaba como linterna verde todo lo que pintaba... pero Friduchita, su amor platónico venusiano, por que las mujeres son de venus y no de marte, no estaba de acuerdo, ella hablaba de un tal Dieguito y su mano de Dios, y que el periódico mural decía que era como un Aleph en una ventana indiscreta, y que por eso y muchas cosas más, él era en definitiva el master of popets y su cupido motorizado, por lo que cada vez que se embriagaba, se ponía monitos hasta en la carita.

Chavita muy en el fondo del diario de una pasión, estaba conciente de sus celos y de que el cielo puede esperar hasta por sus bigotes. Pepe grillo le decía todos los dias: calmantes montes mi pequeño saltamones, que siempre hay un roto para un descocido.
Mientras, no le quedaba otra que hacer gala de las esferas para aguantar bara... pero él en su inteligencia artificial se hacía al surrealista y pedía que ojalá lloviera café en el campo, para que en la realidad no se sufra tanto.



ALGUIEN EROTIZÓ LA TARDE

IAN SORIANO


Alguien erotizó la tarde. Flor y su vestido blanco, y su sudor de mojigata. Y Ester con sus medias negras goteando en mi frente y sus tacones soberbios levantando sus nalgas. Yo masturbándome debajo del escritorio, mientras el círculo de ineptos que a mi lado laboraba podía concentrarse en su trabajo; frente a sus computadoras como héroes amansados, fustigados por unos cuantos billetes, ¿qué miserable polvareda abrumaba sus cerebros? Flor y su fondo blanco y sus calzones holgados y su mente serena, y sus extrañas facciones de felino, con su peineta sujetando cabellera. Ester virando su silueta con expertos movimientos de hombros erguidos, y rizados aromas alrededor de su espalda. Y Damaris aún virgen, acomodando periódicos con las manos hasta que sus nalgas maduraran más de dieciocho años; algo en su rostro revelaba que estaba contenta así. Carmen la-más-buena, sin suficientes defectos como para poner caliente a un alma y a un cuerpo, chaparrita pero bien redondas y bronceadas sus caderas y caireles de membrillo rojizo. Deisy caminaba chueco, se paraba de su silla y evadía las órdenes de los jefes -animales en ese momento- quienes babeaban mientras las blancas y redondas tetas se movían del norte al sur de la oficina, entre halagos, visiones y reclamos de por qué llegaba tan tarde, que no había problema porque "después me pagas las horas".
Vuelvo a Ester -de la edad de mi madre-, quien me esperaría detrás de la puerta de la oficina para mostrarme la maternidad de las diosas que nunca amamantaron a sus hijos, antes de que el mundo se volviera tan contradictorio y comenzaran a ladrar los hombres dentro de las oficinas de renombre y recato, con ganas de que ninguna señora se fuese de vacaciones sino hasta que las máquinas se apagaran y los motores de los hombres estuviesen hasta el forro de trabajo automático y a merced del dinero. Porque, al fin y al cabo, a todas había que pagarles, a pesar de que nunca nos cumplieran ningún miserable sueño o fantasía. Bajo la circunstancia de que varias de ellas aún no descubrían el meollo del gusto por la belleza sexual que las hacía existir; por la desgracia de que la mera enfermedad de la lujuria no particularizaba a ninguna, sino que por simple instinto animal y vulgaridad eran tomadas por nosotros, circunstancia que debía ser inaceptable. Nada menos que uno más de los absurdos presagios de siglos anteriores, cuando ni ellas eran la maquinaria sexual ni nosotros la monetaria. Cae la herencia de una peste sobre nuestros ojos, y más allá de los valses que nunca bailaremos en las pistas sino dentro de sus faldas porque (¡maldito el que inventó la lencería!) deberían dejarnos ahí escondidos para siempre. Muta nuestra agonía a la temperatura ambiente de sus encantos, en medio del humo de cigarrillos y smog de glorietas adonde van a comer, donde pasean más de mil cuerpos amorfos e inútiles, hartos de que nadie los posea. Porque son feos pero tienen sed, son feas pero visten tangas, y sus nalgas son planas, amarillas, chuecas, pero se componen, o lo
intentan. Y se acabaron las percepciones cómodas desde que ninguna tiene rumbo ni estrategia, porque nadie las quiere, pero vamos por ellas, que no las dejen. Y también las gordas nos gustan (¿Quién explica el karma de las gordas?). Recargan sus panzas sobre nuestros ombligos, repugnantes; deliciosas las gordas pero nunca sutiles. Gordas con más devoción erótica que las flacas de vestidos largos y sonrisas codiciosas, ejecutantes de danzas en las que nadie debería abrir los ojos: las siluetas de las reinas que dan pasos hacia atrás, las gitanas, las negras, las de piel frágil, muy blanca, enfermizas, las que nunca sabrán sentarse "correctamente" después de casarse, las que morirán sin noviazgos, las vendidas, las quedadas, las de nadie; el rimel escurrido, sus espaldas en escombros, su corazón arde con ellas. Y ellas creen que nosotros las queremos. Y nosotros queremos que ellas nos crean, o nos creen…de nuevo.




UN JUEGO DE NIÑOS

ANA BERTHA GÓMEZ CAVAZOS


-¿Qué crees? (Con cara de angustia) En el recreo
jugamos a que unos niños eran soldados y otros narcos. Y nos
tirábamos papelitos.
- Por eso estás estudiando tanto inglés, ¿Verdad? ¿Ya
no quieres vivir aquí?
-No, estoy harta de la guerra.
-Oye, shikipiki ¿Y quienes ganaron, los narcos o los
soldados?
-Todavía no se sabe, hasta el otro recreo. ¿Tú quién
quieres que gane?
-Pss lo mismo que todos: la gente.





LAVAPLATOS

MOISÉS VILLAVICENCIO BARRAS



Yo miraba las manos de mi madre
ir de a un lado a otro de los platos.
El limón se comía la grasa
y la ceniza el cochambre.
El agua sucia era
para los jazminez y los geranios.
Pensé muchas veces en sus raíces
retorciéndose como los intestinos de los gatos
atropellados en la noche de mi barrio.
Sordo escuché las quejas de mi madre
hacia los posillos de estrecha boca
y los vasos de plástico.
La vi sangrar lágrimas y monosílabos.
Mi padre me dijo mientras se afeitaba:
"Los platos los desperdicios y rosarios
son asuntos de mujeres.
Uno hace las cosas duras que le tocan al hombre:
Encontrar los yacimientos de peces,
masticar tabaco y tirar las redes."
Hoy yo también me quejo de la redondez
estúpida de los platos de tantos vasos
y de tantas tazas.




SON LAS CALAVERAS MI QUERIDA DIABLA

ADÁN ECHEVERRÍA



Las calaveras verdes y el desabrido cielo sin estrellas
Son las calaveras y la palidez detergenta que no puede discutirse
No sólo los baños y los años que perderemos en la angustia
sino la afrenta hacia nuestros amores
hacia los rostros que fuimos amamantando en la esperanza
Los dientes sonrientes de las calaveras son lo único que
permanece
ahí estático
insomne acechante.










Esta es una publicación de la Catarsis Literaria El Drenaje.
Si algo aparece publicado acá, seguro es que coincidimos en ideas